¿Qué es la moda vintage?

Vestirse siempre ha sido una necesidad, no está el mundo hecho para ir desnudos por la calle. Y ya que hay que hacerlo, lo que está completamente en nuestras manos es decidir el estilo que queremos tener. El estilo dice cosas de nuestra personalidad a través de lo que cubre nuestro cuerpo, lo que llevamos sobre la cabeza, protegiendo las manos, calzando los pies… En definitiva, podemos escoger cómo nos mostramos al mundo. Es aquí donde se ha posicionado la moda vintage, donde tienen su sitio natural esas piezas cada vez más reconocidas y apreciadas por quienes saben ver el potencial de una prenda o un complemento del pasado que está más presente que nunca. Distinguir un pura sangre en medio de otros ejemplares más jóvenes, pero menos valiosos, implica tener gusto por lo bueno. Por eso quien incorpora algo vintage a su outfit le está añadiendo un gran plus de prestigio y calidad.

DEFINAMOS EL CONCEPTO VINTAGE

Antes de seguir y por si hay alguien despistado… Se considera vintage lo que ha llegado hasta hoy desde los locos años 20 hasta finales de los 90 del siglo pasado. Así, cualquier prenda o complemento que nos encontremos de esas décadas y que además esté en buen estado se puede considerar una verdadera joya. No entra dentro de esta categoría lo que no es de esos años. Lo no apto para ser usado otra vez, por más que muchas tiendas intenten hacer pasar por vintage, simplemente es viejo o está muy usado. Ojo con esto. Y para terminar de aclarar conceptos, a lo que está inspirado en esos años pero hecho recientemente se le denomina retro.

UNA TENDENCIA CREADA POR NECESIDAD

Es curioso que la moda vintage empezara, parece ser, por necesidad y no por amor a lo antiguo, como ocurre ahora. Tras la Primera Guerra Mundial hubo la necesidad de reutilizar la ropa, —no quedaba otra—, y por la difícil situación que había se tuvo que seguir haciendo lo mismo durante mucho tiempo. Era lo normal tener muy pocas prendas, unos únicos zapatos, un solo abrigo durante años, los hombres un traje para todo, y las cosas se trataban con el cuidado que requería aquella escasez. A no ser la gente más pudiente y los ricos, que podían permitirse cambiar de atuendo y lucir prendas nuevas cuando querían, el resto tenía que vivir prácticamente con lo puesto. Se entiende entonces que quien a lo largo del siglo XX fue guardando con mimo lo que ya no se ponía, sabía lo que estaba haciendo. Las madres, tías y abuelas doblaban con primor las prendas y envolvían los complementos cuidadosamente, si era posible con papel de seda, y eran ellas las verdaderas expertas en el necesario arte de la conservación, en todos los sentidos posibles.

UNA ESTÉTICA QUE MARCA LA DIFERENCIA

No hay que desechar nada. Gracias al mimo y al sentido común de estas mujeres, ahora nosotras —y ellos— podemos traer al presente joyas y crear una estética propia, distinguiéndonos del resto del rebaño por la apariencia que tenemos. El cliente que hoy adquiere una prenda vintage —o un complemento— y se lo pone con toda la ilusión del mundo, sabe que le está dando una segunda y merecida vida a algo que ha estado muchos años colgado en un armario o esperando en el fondo de un baúl. 

¡Y qué buena idea recuperarlo! 

¿CÓMO COMBINO MIS PRENDAS VINTAGE?

Sí, la idea da para mucho. Primero, porque la mejor manera de verte diferente a los demás es creando tu propio estilo, y nada mejor para conseguirlo que introducirte en el mundo de la moda vintage. ¿Pensabas que ese bolso de tu abuela con el que la has visto de joven en alguna foto no seguiría por casa? Pues sí, y en perfectas condiciones. ¿Aquel abrigo de tu madre que tanto te gustaba cuando eras pequeña y que aún conserva, te lo pondrías tú este invierno? La respuesta no va a ser otra que: ¡Por supuesto!

Podemos disfrutar de piezas vintage maravillosas gracias a que antes las cosas se hacían para que duraran —con mucho criterio no existía la obsolescencia programada—, y tanto las telas, que estaban hechas con materiales naturales, como la confección, muy esmerada, son las causantes de que hoy luzcamos prendas 100% auténticas de grandes modistas, nombres algunos que conocemos y otros que no, varios españoles, algunos que triunfaron fuera, sobre todo en París, y otros aquí pero con repercusión internacional, todos ellos grandes maestros de la costura. Nos suenan familiares Toni Benítez, Raphaël, Pertegaz, Fortuny, Balenciaga, Isaura, Dafnis, Matías Montero… Hombres y mujeres pioneros en su tiempo, osados y valientes, que de un dibujo espectacular sacaban un patrón innovador y de ahí unos vestidos de ensueño. Por esta proeza ellos y ellas ya están en el podio de los alabados para siempre.

Llegados hasta aquí y después de saber un poco más de su historia es imposible no sucumbir al poder de seducción que tiene la moda vintage. Sólo queda por decir que lleva escrito su Valor en sí misma, su Identidad propia, la Nostalgia del pasado, que es un verdadero Tesoro, un Acierto seguro, que te da Glamour allá donde vayas y que es Exclusiva por tratarse de piezas únicas. 

¿Te vas a resistir?

 

Foto: Khaled Ghareeb

 

 

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